De acuerdo con la Directiva europea (98/83 CE) y el Real Decreto 140/2003, todas las aguas destinadas al consumo humano que estén distribuidas por las redes privadas y públicas o utilizadas por la industria agroalimentaria deben determinar la actividad en tritio y a la evaluación anual de su Dosis Indicativa Total (DTI).
Tres cuestiones se plantean:
¿Qué es la radiactividad?
La radiactividad es la transformación espontánea de un átomo inestable, con emisión de una radiación (radiación ionizante)
La radiactividad está presente naturalmente en nuestro medio ambiente. Proviene de los distintos nucleidos que existen al estado natural y de la actividad humana.
¿Cómo funciona?:
1. Un átomo está formado por un nucleido rodeado por una envoltura atómica
2. El nucleido está formado por protones (cargados positivamente) y por neutrones (neutros) mientras que la envoltura atómica está cargada negativamente por los electrones
3. En función de la relación protones/neutrones, el nucleido puede ser estable o inestable
4. Los nucleidos inestables tienen la propiedad de desintegrarse (pérdida espontánea de su masa) emitiendo partículas o radiaciones electromagnéticas (fotones).
Un 99% de la exposición humana a las radiaciones radioactivas proceden de fuentes naturales, más concretamente de:
• radionúclidos presentes en la corteza terrestre, las rocas, los suelos… y de la eficiencia comparable a la edad de la Tierra,
• materiales resultantes de la cadena de desintegración natural del Uranio y el Torio
• radiaciones cósmicas (Tritio, Carbono-14, Berilio-10...)
Por ejemplo, en Francia, la dosis efectiva media es de 2,4 mSv por año y por adulto. Dependiendo por supuesto de la región y de los hábitos de los individuos (alta mar, cantidad y tipo de radionúclidos en los suelos del lugar de residencia, composición del aire, comida, agua potable, etc).
La radiactividad potencialmente presente en el agua de abastecimiento puede deberse a las concentraciones naturales de nucleidos, a los métodos técnicos implicando la utilización de nucleidos naturales, o al contrario a la presencia de nucleidos artificiales en la cadena de suministro del agua resultantes de malas manipulaciones médicas o industriales.
¿Qué debemos saber sobre la radiactividad?
Las unidades de medidas:
Becquerelio (símbolo Bq): unidad de medida de actividad nuclear, corresponde a la actividad de una cantidad de nucleido radioactivo para la cual el número de desintegración del núcleo del átomo por segundo es igual a 1
Gray (símbolo Gy): unidad de medida de la dosis absorbida en una irradiación por radiaciones ionizantes
Sievert (símbolo SV): unidad de medida de equivalente de dosis de radiación ionizante.
Radiación ionizante
Una radiación ionizante es una radiación que posee la energía necesaria, en su paso en la materia, para extraer un electrón de un átomo o de una molécula.
Se distingue tres tipos de radiaciones:
La emisión alfa:
Un nucleido emite espontáneamente 2 protones y 2 neutrones (es decir, una partícula alfa). Esta partícula alfa corresponde a la ionización completa del átomo de helio (He).
Su penetración es muy escasa en el aire. Una sola hoja de papel es suficiente para detener los núcleos de helio.
La emisión beta:
Un nucleido emite espontáneamente un positrón (+) y un electrón (-). La interacción de los electrones en su entrada en la materia es similar o menor que el de las partículas alfa, esencialmente debido a la masa más baja de la colisión.
Su penetración es escasa en el aire y puede recorrer algunos metros. Una hoja de aluminio de algunos milímetros puede detener los electrones.
Radiaciones gamma:
La radiación gamma es una onda electromagnética como la luz visible o como los rayos X, pero más energética. Esta radiación se acompaña a menudo por una desintegración alfa o beta.
Después de la emisión de la partícula alfa o beta, el núcleo está aún excitado ya que sus protones y sus neutrones no encontraron su equilibrio. Se liberan entonces rápidamente del excedente de energía emitiendo una radiación gamma.
En función de la energía de su radiación, su penetración en el aire puede ser muy grande: varios centenares de metros. Sólo se frena con muros gruesos de hormigón o con planchas de plomo.
Dosis efectiva:
La única medida de la actividad nuclear no es suficiente para apreciar el impacto en el hombre. Su impacto depende en efecto del tipo de radiación, es decir del tipo de la radiación emitida y la sensibilidad del tejido o del órgano receptor. El cálculo de la dosis efectiva tiene en cuenta todos estos factores y permite así evaluar todo riesgo potencial.
Dosis Total Indicativa:
La Dosis Total Indicativa (DTI) corresponde a la dosis eficaz adoptada resultante de una incorporación, durante un año, de todos los radionúclidos naturales y artificiales detectados en una distribución de agua, excluyendo el radón y sus descendientes con vida corta.
¿Cómo determinar la radiactividad en el agua?
Las exigencias de análisis radiológicos de la Directiva europea (98/83 CE) y del Real Decreto 140/2003, basados en el informe de la OMS (www.who.int) definen la DIT máxima a 0,1 mSv por año (excluidos el Tritio, el Potasio 40, el Radón y sus descendientes). De la misma forma que una actividad en Tritio inferior a 100 Bq/L se considera aceptable.
La Dosis Indicativa Total (DIT) se determina para un consumo diario de 2 litros de agua para un adulto. De realización compleja, la determinación de la DIT se solicita únicamente cuando la medida de las actividades alfa total y beta total superan los siguientes límites máximos:
- 0,1 Bq/L para la actividad Alfa Total
- 1,0 Bq/L para la actividad Beta Resto
El respeto de estos límites máximos implica una DIT inferior a 0,1 mSv/año.
Si se supera uno de los límites máximos, sería necesario proceder a realizar un conjunto de análisis complementarios específicos para determinar la DIT.
Subir